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miércoles, 10 de abril de 2013

Pranayama

Fuente: Etsy / Learning yoga living yoga

La palabra pranayama es la unión de Prana (respiración, aliento, vitalidad) y Ayama (longitud, expansión). Estas dos palabras juntas vienen a significar extensión en la respiración o control respiratorio.

Para la práctica del Yoga es primordial el control de las fluctuaciones de la mente, lo cual se consigue mediante la respiración y el control de ésta, es decir, la práctica del pranayama. Su objetivo dentro del Asthanga Yoga es contribuir para que las grandes distracciones surgidas de la necesidad imperiosa de respirar (aliento vital) sean controladas. Consiguiendo un domino férreo y total de todos los procesos respiratorios, se obtiene el control de la mente.

La disciplina del pranayama está basada en uno de los grandes descubrimientos del Yoga: el Prana, que es la energía vital que fluye por el organismo y cumple con cinco funciones o prana vayus principales y otras cinco secundarias, que activan todo el sistema energético:

  1. Prana vayu: su función es absorber la energía a través de la respiración. Se sitúa en el pecho y tiene dirección ascendente. Es responsable del funcionamiento del corazón y los pulmones. Se asocia con los órganos de la respiración y el habla, y también con la garganta, sus músculos y nervios
  2. Apana vayu: su función es expulsar los resíduos y toxinas. Se sitúa en el abdomen y la pelvis y su dirección es descendente. Proporciona energía al intestino grueso, riñones, ano y genitales. Es responsable de la menstruación y la eyaculación.
  3. Samana vayu: situado entre el coracón y el ombligo. su función es digerir y asimilar el prana de los alimentos a través del estómago, hígado, pancreas e intestinos. Este prana también activa el corazón y el sistema circulatorio.
  4. Udana vayu: controla el área del cuerpo de cuello hacia arriba, y es el encargado de activar todos los receptores sensoriales, como ojos, nariz, oidos. También armoniza y activa extremidades, así como todos sus músculos, ligamentos, nervios y articulaciones. Se mueve de forma circular a través de las extremidades.
  5. Vyana vayu: está por todo el cuerpo, regulando y controlando los movimientos. Su función es integrar y coordinar el funcionamiento de las demás. Distribuye el prana por todo el cuerpo y le da coherencia.

Los cinco secundarios son:
  1. Kurma, responsable del parpadeo de los ojos.
  2. Krikala, responsable del bostezo y la tos. Despierta el hambre y la sed.
  3. Devadatta, responsable del estornudo.
  4. Naga, responsable del hipo, eructo y vómito.
  5. Dhananjaya, responsable de la hinchazón y la disgregación corporal después de la muerte.

Si una de las funciones se desequilibra por exceso o por defecto, las demás se ven afectadas en su funcionamiento.

Los pranayamas principales son:

  1. Kapalabhati: es un ejercicio que tiene el efecto de hiperventilar los pulmones. Consiste en realizar exhalaciones forzadas por la nariz. Con ello limpiamos los pulmones.
  2. Anuloma-Viloma: consiste en respiraciones alternas entre ambas fosas nasales con retenciones entre ellas. Se inhala y exhala por una fosa nasal, se retiene y se exhala e inhala por la otra, volviendo a la retención. Con ello activamos los canales ida y pingala, que ya vimos.
  3. Bhastrika: consiste en inspirar de manera profunda y expulsar el aire a gran velocidad. Esto se repite de 30 a 40 veces por minuto.
  4. Suryabheda: respiracion consistente en inspirar por la fosa nasal derecha y la exhalación por la izquierda.

Carlos Moreno
Instructor de Yoga

lunes, 4 de marzo de 2013

PATANJALI Y EL ASTHANGA YOGA

Patanjali
Continuamos aproximándonos al Yoga de la mano de Carlos Moreno.

La primera sistematización del Yoga data del siglo III D.C, y se debe a Patanjali que recoge en sus Yoga Sutras la información que hasta ese momento se conocía sobre la práctica del Yoga. En el segundo capítulo de los Yoga Sutras describe el Yoga clásico como Asthanga Yoga o Yoga de los ocho miembros. Estos ocho aspectos se dividen en Yoga externo (ética, respiración, etc.) y Yoga interno (meditación en general).

Dentro del Yoga externo se incluyen: yamas, niyamas, asanas, pranayamas y pratyahara; y en el Yoga interno se contienen dharana, dyana y samadhi, que en sí forman el concepto de samyana, es decir, la meditación como el fin del Yoga.

Veamos los ocho pasos del Yoga y sus características:

  1. Yamas o abstenciones: el dominio de sí mismo. el Yoga se basa en un código ético en la sociedad y éste se compone de cinco propuestas:
    1. Ahimsa (no violencia): se basa en el respeto hacia todas las formas de vida y a todos los seres vivientes (incluido uno mismo). Hace referencia a la no violencia frente a los animales
    2. Satya (veracidad): utilizar la palabra de una manera sincera, sin mentir ni dañar al hablar.
    3. Asteya (honradez): no robar, no apropiarse de aquello que no nos ha sido dado. No aceptar sobornos.
    4. Brahmacharya (disciplina): se plantea una contención en lo referente a los deseos y las pasiones. La moderación debe ser el principio que rige nuestra vida.
    5. Aparigraha (no apego): abstenerse de las posesiones, no codiciar, no tener apego a objetos ni personas
  2. Niyamas u observancias: consta de cinco principios que se centran en la relación que mantenemos con nosotros mismos. Considerados como obligaciones o autodisciplinas.
    1. Suacha (limpieza, purificación): hace referencia a la limpieza interna y externa del cuerpo. Se refiere a la higiene física y mental. Se abandonan los pensamientos negativos.
    2. Santosha (contentamiento): conservando la serenidad frente al devenir de la vida, aceptando las cosas tal y como son.
    3. Tapas (austeridad): sepropone optimizar nuestros recursos. No cargar con más responsabilidades de las que se pueden asumir.
    4. Svadhyaya (autoevaluación): meditar sobre nuestros actos sin juzgarnos duramente. Reconocer nuestras debilidades.
    5. Isvara Pranidhana (aceptación): rendirnos al destino. Aceptar el camino que la vida nos muestra.
  3. Asanas (posturas): la palabra asana hace referencia a las posturas que adoptamos, que debe ser estable, fija y cómoda. Se practican para conseguir un dominio del cuerpo físico, lo que permitirá aflorar la armonía interna y externa de la consciencia.
  4. Pranayamas o control respiratorio: son ejercicios respiratorios que nos permiten dirigir la energía vital del organismo. Es el fundamento de los procesos de interiorización, ya que la respiración permite la conexión de cuerpo y mente. Patanjali incide en la importancia del ritmo y pausas en la respiración para así estabilizar los procesos mentales.
  5. Pratyahara o abstracción de los sentidos: sucede de forma natural tras la práctica de los ejercicios respiratorios. Nuestra atención se centra en los procesos internos de percepción.
  6. Dharana o concentración: dharana es concentración mental. Se fija la atención sobre un punto, sobre un lugar (externo o interno) y se mantiene el pensamiento fijo sobre esa dirección.
  7. Dhyana o contemplación: se le puede llamar meditación y consiste en el proceso en el que la atención se mantiene fija en el objeto de nuestra contemplación
  8. Samadhi o estado de paz infinita: es la culminación del proceso meditativo. Aparece el estado unificado de consciencia. Es la coronación del trabajo del Yogui. Patanjali habla de tres categorías de samadhi:
    1. Savikalpa samadhi: cuando todavía quedan ecos de las impresiones mentales.
    2. Asampragyata: estado intermedio de vacío.
    3. Nrvikalpa: se trasciende la mente.
Carlos Moreno
Instructor de Yoga