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miércoles, 3 de abril de 2013

El tantrismo

Fuente: The art of Yoga

El objetivo del tantra es conseguir la liberación de la energía y la expansión de la conciencia, mediante la unión de Shiva y Shakti; siendo Shiva la conciencia pura que reside en el centro superior de la cabeza y Shakti la energía kundalini que yace dormida en la raíz de la columna vertebral. Una vez que ésta última despierta, asciende hacia el encuentro con Shiva y se fusionan produciendo el despertar de la iluminación.

Su origen se remonta a los primeros días de la humanidad y ha evolucionado hasta nuestros días como culminación de siglos de experimentación yóguica con el cuerpo y la mente.

El Tantra y el Yoga no son sistemas distintos, ya que el tantra es una enseñanza amplia que abarca todos los aspectos de la vida humana, y el yoga es una parte del tantra que se encarga del entrenamiento del cuerpo y la mente. La separación que existe entre ambas se debe al lugar que ocupa la sexualidad en el tantrismo.

Cuando las religiones empezaron a dominar la sociedad, criticaron al tantrismo por su percepción de la libre sexualidad y de utilizarla como un método normal para la trascendencia personal. Se entendió que el tantra era un especie de yoga sexual, lo cual no es correcto, ya que el tantra es un yoga que abarca todos los aspectos de la vida, por lo que la sexualidad es un aspecto más, y formaría parte del tantrismo. Al entender el Yoga como unión, el tantra no rechaza nada de lo que hay en el mundo, aceptando todos los senderos y áreas de experimentación.

La religión basó su crítica bajo los conceptos de "bueno y malo", a lo que el tantrismo respondió diciendo que su práctica iba más allá de esos conceptos, pues contemplaba todas las circunstancias de la vida como una oportunidad de crecimiento. No debía haber prejuicios a la hora de evolucionar en cada momento de la existencia.

El tantra ve el deseo, la ira, etc., como algo que no hay que combatir, sino aceptarlas y vivir conscientemente las emociones que generan, ya que nos ayudará a conocerlas y cambiar su dirección en el futuro, cuando vuelvan a aparecer, tomando todos los elementos de la vida como medios para alcanzar la liberación.

En el tantra existen dos senderos tradicionales que son el Dakshiva Marga y el Vama Marga. El primero es el camino de la mano derecha, en el que predomina la pureza, la asuteridad y la devoción. Es una vía lenta que prescinde de la sexualidad como medio de evolución interior. El segundo es el sendero de la mano izquierda, una vía que busca la evolución espirirual mezclando la práctica del yoga con la vida sexual. Nació cuando los yoguis descubrieron que el acto sexual en sí puede despertar la energía kundalini utilizando para ello ejercicio y actitud adecuada. En cualquier caso es difícil transmutar la energía sexual en energía espiritual y sólo ciertas personas consiguen lograrlo mediante esta vía.

A modo de conclusión, veamos cómo el tantrismo hindú establece la consumación del proceso tántrico. dicho acto consiste en la fusión de la consciencia y la energía en el interior de la persona. La consciencia (Shiva) y la energía (Shakti) son los componentes básicos de la creación, siendo el primero consciencia pura, sin forma definida, y el segundo la energía manifestada, con forma. Shiva sería la consciencia uprema que impregna al individuo y el Shakti el poder que manifiesta el potencial inherente a la consciencia.

El objetivo del tantra es la reintegración del individuo en la consciencia pura, su fuente original. Para lograrlo hay que recorrer el sendero de la manifestación. La energía es el vehículo mediante el cual la consciencia individual se une con la consciencia pura. El final de dicho camino es el estado de superconsciencia (Samadhi)

Carlos Moreno
Instructor de Yoga

lunes, 4 de marzo de 2013

PATANJALI Y EL ASTHANGA YOGA

Patanjali
Continuamos aproximándonos al Yoga de la mano de Carlos Moreno.

La primera sistematización del Yoga data del siglo III D.C, y se debe a Patanjali que recoge en sus Yoga Sutras la información que hasta ese momento se conocía sobre la práctica del Yoga. En el segundo capítulo de los Yoga Sutras describe el Yoga clásico como Asthanga Yoga o Yoga de los ocho miembros. Estos ocho aspectos se dividen en Yoga externo (ética, respiración, etc.) y Yoga interno (meditación en general).

Dentro del Yoga externo se incluyen: yamas, niyamas, asanas, pranayamas y pratyahara; y en el Yoga interno se contienen dharana, dyana y samadhi, que en sí forman el concepto de samyana, es decir, la meditación como el fin del Yoga.

Veamos los ocho pasos del Yoga y sus características:

  1. Yamas o abstenciones: el dominio de sí mismo. el Yoga se basa en un código ético en la sociedad y éste se compone de cinco propuestas:
    1. Ahimsa (no violencia): se basa en el respeto hacia todas las formas de vida y a todos los seres vivientes (incluido uno mismo). Hace referencia a la no violencia frente a los animales
    2. Satya (veracidad): utilizar la palabra de una manera sincera, sin mentir ni dañar al hablar.
    3. Asteya (honradez): no robar, no apropiarse de aquello que no nos ha sido dado. No aceptar sobornos.
    4. Brahmacharya (disciplina): se plantea una contención en lo referente a los deseos y las pasiones. La moderación debe ser el principio que rige nuestra vida.
    5. Aparigraha (no apego): abstenerse de las posesiones, no codiciar, no tener apego a objetos ni personas
  2. Niyamas u observancias: consta de cinco principios que se centran en la relación que mantenemos con nosotros mismos. Considerados como obligaciones o autodisciplinas.
    1. Suacha (limpieza, purificación): hace referencia a la limpieza interna y externa del cuerpo. Se refiere a la higiene física y mental. Se abandonan los pensamientos negativos.
    2. Santosha (contentamiento): conservando la serenidad frente al devenir de la vida, aceptando las cosas tal y como son.
    3. Tapas (austeridad): sepropone optimizar nuestros recursos. No cargar con más responsabilidades de las que se pueden asumir.
    4. Svadhyaya (autoevaluación): meditar sobre nuestros actos sin juzgarnos duramente. Reconocer nuestras debilidades.
    5. Isvara Pranidhana (aceptación): rendirnos al destino. Aceptar el camino que la vida nos muestra.
  3. Asanas (posturas): la palabra asana hace referencia a las posturas que adoptamos, que debe ser estable, fija y cómoda. Se practican para conseguir un dominio del cuerpo físico, lo que permitirá aflorar la armonía interna y externa de la consciencia.
  4. Pranayamas o control respiratorio: son ejercicios respiratorios que nos permiten dirigir la energía vital del organismo. Es el fundamento de los procesos de interiorización, ya que la respiración permite la conexión de cuerpo y mente. Patanjali incide en la importancia del ritmo y pausas en la respiración para así estabilizar los procesos mentales.
  5. Pratyahara o abstracción de los sentidos: sucede de forma natural tras la práctica de los ejercicios respiratorios. Nuestra atención se centra en los procesos internos de percepción.
  6. Dharana o concentración: dharana es concentración mental. Se fija la atención sobre un punto, sobre un lugar (externo o interno) y se mantiene el pensamiento fijo sobre esa dirección.
  7. Dhyana o contemplación: se le puede llamar meditación y consiste en el proceso en el que la atención se mantiene fija en el objeto de nuestra contemplación
  8. Samadhi o estado de paz infinita: es la culminación del proceso meditativo. Aparece el estado unificado de consciencia. Es la coronación del trabajo del Yogui. Patanjali habla de tres categorías de samadhi:
    1. Savikalpa samadhi: cuando todavía quedan ecos de las impresiones mentales.
    2. Asampragyata: estado intermedio de vacío.
    3. Nrvikalpa: se trasciende la mente.
Carlos Moreno
Instructor de Yoga